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Laparoscopia

Publicado el 10 de septiembre de 2014.

Laparoscopia

La laparoscopia es una técnica de cirugía mínimamente invasiva que permite acceder al interior de la cavidad abdominal y su contenido sin la necesidad de realizar una intervención a cielo abierto, a través de unos pequeños orificio y mediante un sistema óptico acoplado a una fuente de luz fría

Este procedimiento se realiza bajo sedación anestésica y la recuperación es rápida. Su utilidad radica en que nos permite la visualización de los órganos genitales internos como el útero, los ovarios y las trompas de Falopio, con lo que es posible llegar a un diagnóstico en casos de dolor crónico pélvico o de esterilidad conyugal, entre otros, y realizar intervenciones sobre ellos

El acto quirúrgico se realiza a través de pequeños orificios en la cavidad abdominal. Una mínima incisión, en un pliegue longitudinal del ombligo, permite la introducción del endoscopio con una micro-cámara adosada, que ofrece en un monitor la visión panorámica de la pelvis con sus genitales internos.

Aproximando la óptica a las estructuras tisulares, se obtiene una imagen ampliada de precisión cercana a la microcirugía. Son necesarias también una o varias punciones sobre la zona del pubis para la introducción del utillaje quirúrgico: pinzas, cauterios, microtijeras, láser etc. Así pues, una mano sostiene la óptica con la cámara de vídeo incorporada, que transmite el campo operatorio a una pantalla, y con la otra, se manipulan los instrumentos que permiten realizar la intervención.

Aunque las indicaciones se van ampliando cada vez más, debido a la aparición de nuevos materiales, en la actualidad se pueden realizar por esta vía más de un 70% de procesos ginecológicos.

  • Disección y lisis de adherencias pélvicas.
  • Implantes de endometriosis.
  • Quistes de ovario.
  • Cirugía reconstructora de las trompas.
  • Miomas uterinos subserosos.
  • Embarazos ectópicos.
  • Anexectomía, ooforectomía y salpinguectomía.
  • Enfermedad inflamatoria pélvica.
  • Histerectomías.

Debido a los frecuentes y poco confortables cambios posturales a los que obliga esta intervención quirúrgica, unido a la distensión abdominal provocada por el gas, no están recomendadas las anestesias locales o regionales. Por otra parte, la tasa de complicaciones es excepcional gracias a los adelantos en el campo de la anestesia, tales como la monitorizacion estricta de las funciones cardíaca y respiratoria, intubación endotraqueal y ventilación asistida. Todo ello justifica que la anestesia general sea la más utilizada en este tipo de intervenciones.

 


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